Tuesday, January 26, 2010

¿Hay Justicia en nuestra Provincia?

En Ushuaia suceden cosas que antes no ocurrían: asaltos a mano armada, violencia, muertes. No es cuestión de simplificar y culpar a la gente "nueva" que llega supuestamente traída por los políticos de turno a cambio de no se sabe qué ayudas económicas del poder central, gente que ocupa espacios en los asentamientos irrgegulares, tala árboles indiscriminadamente, contamina cursos de agua.
Pero surge inevitablemente la pregunta: ¿por qué no se resuelven los casos de Sofía Herrera, el arquitecto de Río Grande empleado del IPV, Marta Trabuchi, Tita Bahamondez de Cárdenas? ¿Es tan difícil encontrar responsables en una provincia con una sola ruta nacional, una única salida terrestre y dos aeropuertos? ¿O falta la voluntad política de hallarlos?
Este mes fue el caso de Lidia Palermo de Varela, docente jubilada, vieja pobladora que vivía cuidada por su familia. La conocí como compañera de trabajo en el entonces Colegio Nacional José Martí. Lidia era una persona pacífica, dedicada al arte y a los suyos. Simpática, agradable, nunca criticaba a los demás ni se metía en ninguna intriga "palaciega" de las que abundan en las escuelas. Fumadora desde siempre, arreglada, prolija. Madre, abuela y desde hace pocos años, bisabuela. Fue víctima de la inseguridad.
¿Le interesará a las autoridades encontrar al o a los responsables del ataque bestial del que fue víctima? ¿O esperarán que el tiempo vaya borrando la impresión que causó en quienes la conocíamos y quede simplemente como una gran herida abierta en la familia? No es justo. Ni para Lidia, ni para su familia. Ni para todos los ciudadanos comunes que habitamos esta Provincia y sólo queremos vivir en paz, construir nuestras familias y desarrollar nuestros proyectos normalmente. Aquí no hubo crimen pasional, ni mafia china, ni ajuste de cuentas, ni venganza por algún "vuelto" de la venta de efedrina. Este delito no puede ni debe quedar impune. O mañana van a venir por cualquiera de nosotros.

Paulina