Texto: En paz, de Amado Nervo
Muy cerca de mi ocaso,
yo te bendigo, vida
porque nunca me diste
ni esperanza fallida
ni trabajos injustos
ni pena inmerecida.
Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino
que si extraje la hiel o la miel de las cosas
fue porque en ellas puse hiel, o mieles sabrosas
Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno,
mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno,
hallé sin duda largas las noches de mis penas
mas tú no prometiste tan solo noches buenas
y en cambio tuve algunas santamente serenas.
Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

0 Comments:
Post a Comment
<< Home